Lower Manhattan: desde el One World Observatory hasta la Estatua de la Libertad

Aunque la zona de Lower Manhattan abarca bastantes barrios, en este post hemos agrupado las zonas del Financial District, Battery Park y la Estatua de la Libertad. Nos parece una buena combinación porque en un día se pueden ver todos los puntos de interés de ese área perfectamente.

Guía de Lower Manhattan


Te proponemos hacer la ruta en este orden para evitar masas de gente y las horas de más calor, especialmente si vas en verano. 


La estatua de la libertad
¿Cuantas veces la hemos visto en televisión? Su construcción finalizó en 1886 y una de las curiosidades que más llaman la atención de este monumento tan conocido en Nueva york es que su estructura interna fue diseñada por Alexandre Gustave Eiffel, conocido, como no, por diseñar también la famosa Torre Eiffel de París. 

Algo que también llama la atención es que Estados Unidos y Francia acordaron que el primero construiría la base del monumento, el pedestal, y el segundo se encargaría de construir la estatua y montarla. 350 piezas divididas en 214 cajas que se transportaron por vía marítima desde Francia y se ensamblaron en cuatro meses. 

Pero Miss Liberty no solo es importante por quién la diseñó y cómo se construyó, si no porque durante muchos años fue lo primero que los inmigrantes europeos veían al llegar a Estados Unidos tras largas travesías en barco. Fue y es un símbolo del país y representa, como su propio nombre indica, la libertad.

La estatua de la Libertad desde el Ferry a Liberty Island

Tienes dos opciones para ver la estatua: 

- Desde el ferry gratuito que va a Staten Island (sale desde la Whitehall terminal) y tenéis todos los horarios e información aquí. Esta opción es perfecta si queréis ahorrar dinero, veréis la estatua a una distancia bastante correcta y también el skyline de Lower Manhattan, la parte sur de la isla. 

Consejo: sitúate en la parte derecha cuando vayas de camino a Staten Island y en la izquierda cuando vuelvas. No hace falta que subas al piso de arriba, en el de abajo puedes hacer buenas fotos porque hay ventanas. 


- Con el ferry que va a Liberty Island y a Ellis Island. Si realmente te apetece ver la Estatua de la libertad de cerca, hacer mejores fotos e incluso hacerte un selfie con ella, entonces la isla de la Libertad tiene que estar en tu lista. Puedes adquirir diferentes tipos de entrada, solo para la isla, para el pedestal o para la corona. Esta última requiere reservas con bastante antelación -nos comentaron que unos tres meses-. 

En cuanto a Ellis Island, aquí encontramos el Museo de la inmigración, un espacio dedicado a los más de 12 millones de inmigrantes que llegaron a Nueva York entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX y cuya puerta de entrada era esta isla. El museo no es muy interactivo, pero si que recomendamos ver el vídeo en el que se explica con detalle la historia de ese lugar para entender bien todo lo que significó ese espacio.

Una de las salas de aduanas, por donde pasaban el control todos los inmigrantes que llegaban a Estados Unidos desde Europa. 

El ferry a Liberty Island y a Ellis Island está incluído en el City Pass pero aun así tienes que pasar por la taquilla para sacar la entrada. Lo mejor es hacerlo pronto por la mañana para evitar las grandes colas que se forman hacia el mediodía. La empresa que tramita los tickets para el ferry se llama Statue Cruises y se encuentra dentro del Monumento Nacional Castillo Clinton (Castle Clinton National Monument) en Battery Park. 

Consejo: en este ferry tampoco hace falta subir arriba. Todo el mundo quiere subir a la cubierta y abajo hay sitio suficiente para hacer una foto perfecta. El ferry rodea la Estatua de la libertad, así que podrás tomar una buena instantánea casi desde todos los ángulos. 

La visita a ambas islas puede llevarte unas 4h en total, pero depende del tiempo que dediques a cada lugar.

El ferry de Statue Cruises que va a Liberty Island y a Ellis Island. La parte superior del ferry está a rebosar, y la primera planta tiene sitio de sobras. 

Wall Street

Esta mítica calle es el corazón del distrito financiero de Nueva York pero cuando los holandeses llegaron a Nueva York aquí acababa su territorio y construyeron un muro para defenderse del posible ataque de los indios nativos. Por eso recibe el nombre de Wall (muro) street. 

En esta zona llena de rascacielos  podrás ver el edificio de la bolsa (New York Stock exchange) y el Toro de Wall Street o Toro embistiendo (Charging bull), una escultura de bronce que representa el optimismo, la agresividad y la prosperidad financiera. Dicen que si le tocas los testiculos al toro te traerá buena suerte, pero nosotros no llegamos ni a acercarnos, nos fue imposible por la cantidad de gente que había alrededor.

El Toro embistiendo rodeado de (demasiados) turistas

La bolsa de Nueva York

One World Observatory
El edificio One World se ha convertido en un emblema de Nueva York incluso antes de que se abriera al publico. Ubicado en el reconstruido World Trade Center, es el rascacielos más alto del hemisferio norte y el sexto más alto del mundo. 

Recibe el mismo nombre que la Torre Norte, una de las dos torres gemelas, destruidas durante los atentados del 11 de Septiembre de 2001. 

Aunque esperaba un edificio con un observatorio y unas bonitas vistas, el One World es mucho más. Es una experiencia en sí mismo. Es muy interactivo, muy visual y además cuenta con unos paneles redondos donde cada media hora aproximadamente, alguien del personal da una explicación sobre cualquier tema interesante de la ciudad. 

Al estar situado al sur de Manhattan, se ve prácticamente toda la isla. Aunque nosotros lo visitamos por la mañana, quizá sea recomendable esperar a la tarde para que el sol esté justo detrás y se vea mucho mejor. Eso sí, por la tarde hay mucha más gente, especialmente a la hora del atardecer. 

El One World desde abajo

Un edificio impresionante, lo mires por donde lo mires

Las vistas desde el One World
9/11 Memorial
Se trata de un museo en recuerdo del ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 al World Trade Center y al Pentágono. Está dividido en tres exhibiciones:

- El Hall, una amplia estancia que contiene en medio la última columna de una de las torres gemelas.

- El memorial o In Memoriam, que conmemora a aquellos que perdieron la vida tanto en el atentado del 11S como en otro que hubo el 26 de febrero de 1993.

- La exhibición histórica, que cuenta con tres partes, el día de antes del 11S, el mismo día, y el de después.

El hall del museo

Esperaba un museo con un punto de morbo y me encontré todo lo contrario. Un lugar que emociona muchísimo pero siempre desde el respeto, el tacto y la elegancia que se puede tener tratando de explicar lo que pasó ese día.

Fuera del museo encontramos las dos "piscinas" en honor a las torres gemelas con los nombres inscritos de todas las personas que perdieron la vida ese día y en el ataque de 1993.  Allí también se encuentra el árbol superviviente, un árbol rescatado de entre las cenizas de los dos edificios y que se volvió a plantar en la zona como un símbolo de esperanza, renacimiento y supervivencia.




Un de las grandes "piscinas" en el lugar donde estaban las Torres gemelas

Uno a uno, los nombres de los fallecidos en el 11S y el 23F

La entrada al 9/11 Memorial está incluída en el City Pass y la visita por libre dura aproximadamente un par de horas.

Muy cerca del Memorial 9/11 encontramos también esta escultura conocida como Balloon Flower (Flor Globo) de Jeff Koons, rodeada por una fuente y dedicada a los supervivientes del 11S.

El Flower Balloon (red) de Jeff Koons

Oculus, la estación de metro del WTC
También conocida como la estación de metro más cara del mundo. La estación original también quedó destruída en los ataques del 11S y esta ha tardado en construirse 12 años.

La obra es del polémico arquitecto español Santiago Calatrava, que la ha definido como "una paloma a punto de emprender el vuelo". La estación se ha abierto al público parcialmente en marzo de 2016 pero hay zonas que siguen en obras.







¿Te has quedado con ganas de más? Vuelve a la guía ➡








Guía de Miami: qué hacer y qué ver en dos días


Llegamos a Miami por la autovía 95 en un coche de alquiler. Se ven barrios residenciales rodeados de vegetación, largas avenidas plagadas de lujosos coches y altos rascacielos en el centro y costa. Es una gran ciudad (más de 5 millones de habitantes) situada al sur del estado de Florida.
Guía para recorrer Miami en 2 días
















Tiene una fuerte presencia hispana, ya que islas como Cuba se encuentran muy cerca. Nos llama la atención que todo está muy limpio y que hay mucho ambiente en la calle.


¿Qué ver en Miami?


Nuestra primera parada es la isla de Miami Beach, donde tenemos el alojamiento contratado. Comunicada con la península por varios puentes es, sin duda, el lugar con más movimiento y oferta de servicios para los que visitamos la ciudad por primera vez.

Tiene una enorme playa de unas 10 millas (16 km.) que dan para mucho, no sentimos agobio de gente en ningún momento. La orientación es completamente este, con lo que podemos disfrutar de bonitos amaneceres y tomar el sol mirando directamente al mar.

Las casetas de vigilancia están pintadas de colores y se han convertido en todo un icono de este lugar. El agua es trasparente y la playa está bastante limpia, aunque cuando sube la marea el mar arrastra todo tipo de residuos. Nos hemos encontrado plásticos en el agua y bajo la arena, incluso algún trozo de cristal, así que ¡cuidado! La arena pincha un poco y el agua está templada con algas en muchas zonas.

Playa de Miami Beach

Una de las muchas casetas de los vigilantes de la playa

Una vez salimos de la playa nos encontramos con un paseo marítimo muy chulo rodeado de palmeras, zonas verdes, duchas e incluso gimnasios urbanos. Las pesas duermen en la calle y no pasa nada. Es un sitio perfecto para tomarse un take-away o simplemente pasear.

Justo enfrente se encuentra una de las calles más sonadas de la isla, Ocean Drive. Está formada por una gran hilera de hoteles y edificios de estilo Art Decó construidos a mediados del siglo XX, todos con terrazas y restaurantes, como no, con mucho ambiente día y noche los 365 días del año. Los cocktails jumbo en copas de margarita son los que más triunfan.

Hotel en Ocean Dr
Hotel en Ocean Dr

Paralelas a Ocean Dr y unas calles más adentro le siguen Collins Ave y Washington Ave, dos grandes avenidas con más hoteles, tiendas, licor stores, tattoo studios, etc. Tenerlas bien controladas nos ayuda mucho a la hora de orientarnos por la zona.

Aquí es donde probamos las míticas hamburguesas de Five Guys y los helados de Gelato-go con muy buena nota. Nos ha gustado también Lincoln Rd, entre la 16 y la 17, una calle peatonal con restaurantes y tiendas a ambos lados que cierran tarde, sobre las 11pm y no descansan nunca, ni siquiera en año nuevo. Hacemos una parada obligatoria en la trendy tienda de moda Urban Outfitters y en la escondida Books&Books.

Cena en Five Guys
Helado de chocolate y fresa de Gelato-Go

La siguiente parada es Little Havana, un barrio situado al lado de el centro de Miami en el que se respira aire traído de Cuba. Su calle más popular es la calle ocho (la octava, SW 8thSt) y está repleta de establecimientos regentados por cubanos como restaurantes, zumerías, casas de puros, salas de fiesta, peluquerías, fruterías y muchos más.

Nos llama la atención un parque esquinado donde los locales van a jugar a juegos de mesa como dominó, cartas o ajedrez. Y nosotros no quisimos perdernos la experiencia de echar una partida con ellos.

La acera contiene un Paseo de la fama propio con varios artistas latinoamericanos, entre los que encontramos a Thalia y a la grandiosa Celia Cruz.

Figuras de gallos en la calle ocho
Interior del café-museo CubaOcho en la calle ocho

Recomendamos probar algún zumo, el sandwich cubano y el café. Nosotros nos tomamos algo en el que nos pareció el sitio más auténtico de la zona: la frutería Los Pinareños. Es un local regentado por una familia inmigrante de Pinar del Río que no tiene ventanas, ni puertas ni aire acondicionado, donde las cañas de azúcar no cesan de pasar y preparan todo tipo de zumos. Probamos el Mojito sin alcohol, hecho a base de guarapo, piña y menta. Para la comida nos recomiendan ir al Pub el Exquisito, donde tienen sandwiches cubanos además de platos del día muy baratos.

Entrada a la frutería 'Los Pinareños'. Mojito sin alcohol.

Sandwich cubano

Nos desplazamos al barrio de Wynwood a pesar de ser la zona cero de infección de Zika por picadura de mosquito. Es una especie de polígono industrial en el que la mayor parte de locales son galerías de arte cuyas fachadas están todas graffiteadas. Tras caminar un rato nos encontramos con el un parque llamado Wynwood Walls, es como un museo al aire libre en el que en vez de ver cuadros, ves paredes con graffitis.

Foto con los graffitis en el barrio de Wynwood

Foto con los graffitis en el barrio de Wynwood

Foto con los graffitis en el barrio de Wynwood

Vamos a conocer la zona de Bayside, la cual está justo encima de Downtown. La avenida principal se llama Biscayne Blvd y entre otras cosas interesantes, destaca Bayfront Park y Bayside Marketplace. El primero es un tranquilo parque con vistas a las islas, entre ellas Miami Beach, y el segundo es un complejo con un montón de restaurantes y tiendas, que tiene mucha afluencia durante todo el día.

Galería de tiendas en Bayside Marketplace

Nos pica la curiosidad y nos damos una vuelta por Design district, un área dedicado al arte y a las tiendas de lujo. Es una zona perfecta para ir de compras con la cartera bien llena de billetes, así que si no es el caso, mejor vete a Lincoln Rd donde todo es más asequible.

Aunque no lo parezca, la esfera gigante es la entrada al parking

Por último y para acabar tu visita a Miami, un buen sitio para ver la puesta de sol es desde el parque South Pointe Park, situado en la parte más al sur de Miami Beach.

Captura del atardecer desde South Pointe

¿Cómo llegar a Miami?


Podemos alcanzar Miami por tierra, mar y aire. Si es en avión, hay dos aeropuertos: Miami International (al este, 15 minutos del centro) o Fort Lauderdale (al norte, 40 minutos del centro). En el plano terrestre creemos que lo mejor es alquilar un coche, cuyo precio parte de los 40$/día y la gasolina es muy barata, saliendo el litro a unos 0,53$. Hay pocos autobuses públicos y las furgonetas privadas suelen ser bastante más caras.

Alquilamos un coche para llegar a Miami

¿Dónde alojarse en Miami?


Como ya hemos mencionado, los hoteles abundan en las avenidas más próximas a la playa y la oferta es muy amplia y también bastante cara. Por eso en nuestro viaje nos hemos decantado por buscar un apartamento a través de la plataforma HundredRooms. Ya sabéis que cuando los hoteles son muy caros, un apartamento es una buena opción porque te permite cocinar y ahorrar algo de dinero en comidas en restaurantes.

Este comparador te encuentra habitación por internet realizando búsquedas en los principales portales de alojamiento de la red. Era la primera vez que lo probábamos y conseguimos un apartamento a tan solo dos calles de la playa. Perfecto para unas vacaciones en Miami beach. 


¿Cómo moverse por Miami?


La opción que hemos utilizado desde el primer momento ha sido transporte privado con Uber y Lyft, las cuales son completamente legales desde hace unos meses en la ciudad. Lyft es una aplicación creada por Uber con ofertas y descuentos especiales. En ambas aplicaciones el tiempo de espera es muy corto y el servicio es muy bueno.

Además, con las modalidades UberPool y LyftLine con las que puedes compartir el coche durante el tramo, nos hemos movido por unos 3$/persona entre los diferentes barrios. Por si eso fuera poco, también recibes dinero para gastar cuando te invitan a descargar las aplicaciones y cuando invitas tú a tus amigos, por lo que puedes moverte prácticamente gratis por la ciudad.

En países como Estados Unidos donde todo el mundo tiene coche propio, el transporte público tiende a descuidarse y el sector del taxi no se ha modernizado, opciones como Uber acaban teniendo el monopolio de la movilidad en las ciudades.

A nosotros nos regalaron 50$ en Lyft y ahora te los regalo yo a ti con este código para que que te descargues la app. Y si te descargas Uber a través de este enlace, también tendrás 20$.


Consejos


- Cuidado con el pago con tarjeta: os recomendamos que siempre que hagáis un pago con tarjeta, estéis vosotros delante. En algunos establecimientos, como por ejemplo bares o restaurantes, no tienen datáfono móvil (el aparatito para pasar la tarjeta) y puede que te pidan la tarjeta para pasarla ellos dentro. Aunque puede parecer una tontería, puedes tener un despiste como nosotros y que te hagan una copia de la tarjeta como nos ha pasado a nosotros. Por suerte, al ser de crédito, el banco nos la ha bloqueado y todo ha salido bien, pero alguien se ha hartado a hacer compras en un supermercado en Miami.

Eso sí, hemos sabido que es una práctica habitual en Miami, así que nunca está de más ser precavido :)


Guía para recorrer Brooklyn, en Nueva York

El barrio de Brooklyn es "home for everyone from everywhere" (hogar para todos vengan de donde vengan) o así lo predica la señal que da la bienvenida a este distrito neoyorkino. Y la verdad es que paseando sus calles y alojándose a este lado del río uno se siente como en casa.

Guía de Brooklyn, Nueva york


Brooklyn se encuentra en el extremo oeste de Long Island y empezó a formar parte de la ciudad de Nueva York en 1898, pero no hay más que pasear sus calles para darse cuenta de que mantiene una fuerte identidad.

Si nos alejamos de las zonas más turísticas comprobaremos que hay más Brooklyn después de DUMBO: zonas residenciales donde la población es mayoritariamente afroamericana, locales regentados por personas de todas las nacionalidades, una lavandería en cada esquina y los famosos delis, esos pequeños establecimientos que tienen un poco de todo y que recuerdan al "badulake" de Apu en Los Simpson. El famoso barrio judío o Williamsburg son también enclaves que llaman mucho la atención.

Repasamos algunos de los imprescindibles del barrio:

Prospect Park
Quizá no entre en tu lista de parques a visitar en Nueva York, pero Prospect Park no tiene nada que envidiarle a cualquier parque de Manhattan y es mucho más tranquilo.

El parque abrió sus puertas en 1867 aún sin haber acabado las obras y, tan sólo en el mes de julio, recibió más de 100.000 visitas. Las comunicaciones por tierra en aquel momento no eran las de ahora y fue un impacto muy positivo en la gente que vivía cerca.

En nuestro paso por el parque nos quedamos con las ganas de recorrerlo todo porque se puso a diluviar. Junto a esta zona verde se encuentra el jardín botánico de Brooklyn que también vale mucho la pena. La entrada de adulto cuesta 12$ pero tienen muchos descuentos y días en los que no se paga. 

DUMBO
Down Under Manhattan Bridge Overpass, o lo que es lo mismo, bajo el puente de Manhattan. Este barrio dentro del distrito de Brooklyn fue hasta finales del siglo XIX una zona industrial, pero con la construcción del puente de Brooklyn y el final de esa era, artistas y jóvenes granjeros se trasladaron a esta zona en busca de viviendas espaciosas y económicas.

El término económico en esta zona ya no existe porque a finales del siglo XX DUMBO se puso tan de moda que los precios se dispararon.

Lo mejor es pasear esta zona e ir descubriendo poco a poco sus secretos: el Jane's Carrusel, que data de 1922, la típica foto del puente de Manhattan sacada desde Washington Street o Main Street Park, uno de nuestros lugares favoritos en Nueva York. Para mi gusto, la mejor puesta de sol de la ciudad. El sol poniéndose por detrás de todo el skyline y el puente de Brooklyn es una estampa que no se olvida. 

Consejo: Coge algo de comer en cualquiera de los restaurantes cercanos a DUMBO y prepara un picnic para la puesta de sol. ¡No hay mejor plan!

En esta zona recomiendan comer o cenar en Grimaldi's o Julianna's, dos pizzerías conocidísimas que siempre tienen una larga cola. Nosotros no llegamos a probarlas. Muy cerca también se encuentra la Brooklyn Ice-cream factory, otra heladería muy conocida.

El puente de Manhattan desde la Calle Washington 
La puesta de sol sobre el skyline de Manhattan


Brooklyn Bridge 
Probablemente el puente más conocido de Nueva York porque aparece en numerosas fotografías de la ciudad y todo el mundo quiere la suya propia, por eso siempre está a rebosar de turistas.
Es un emblema de Nueva York porque cuando finalizó su construcción en 1883 era el puente colgante más grande del mundo y el primero suspendido mediante cables de acero.

De un lado a otro son casi dos kilómetros que te recomendamos que recorras pronto por la mañana para evitar las aglomeraciones. Eso sí, nosotros lo hicimos en hora punta y conseguimos que en la foto no se viera nadie! :D

Casi casi no parece que haya nadie en el puente :D


Barrio judío y el puente de Williamsburg
Cuando el puente de Williamsburg se construyó, gran parte de la comunidad judía ultraortodoxa Satmar se trasladó al barrio de Williamsburg, en Brooklyn. Entre sus creencias se encuentra el rechazo al cambio, algo curioso teniendo en cuenta que se encuentran en una ciudad en constante evolución, rodeados de hipsters y cazadores de tendencias.

Pasearse por el barrio judío es como un viaje al pasado, donde la comunidad se ha aferrado a sus tradiciones. Nosotros lo conocimos en el Tour de los contrastes y aunque creo que es una buena experiencia descubrir algo tan particular en una ciudad y aprender un poco sobre sus costumbres y religión, a veces tienes la sensación de aterrizar en un lugar donde no eres bienvenido. Por eso recomiendo que si os apetece conocer este barrio, lo hagáis dando un paseo, sin cámara en mano y habiendo leído sobre ellos antes.

Los sábados es el Sabbath, su día festivo, así que no trabajan y todo está cerrado, pero podrás ver cómo utilizan una vestimenta distinta a la del día a día. Algo que nos llamó especialmente la atención es que prácticamente todas las mujeres van acompañadas de un carrito de bebé, un reflejo del objetivo principal del matrimonio: procrear.

En cuanto al puente de Williamsburg, si tienes la oportunidad, crúzalo, es mucho más tranquilo que el de Brooklyn.

Cruzando el puente de Williamsburg

Williamsburg
Este barrio dentro del distrito de Brooklyn es lo que hoy conoceríamos como lo más hipster de Nueva York: galerías de arte, tiendas con ropa de segunda mano, pequeñas librerías, impresionantes graffitis en las paredes, mercadillos callejeros, etc. 

Es imprescindible darse un paseo tranquilamente por Bedford Street, el eje de este barrio y callejear un rato, descubrir las pequeñas tiendecitas que esconde, etc. Es un barrio tranquilo donde además podrás probar las pizzas de Two boots pizza (están por toda la ciudad) y los helados de Odd Fellows o Wan Leeuwen. Solo por estas heladerías ya vale la pena darse un paseo por Williamsburg :D


Mercadillo de segunda mano en la calle
Williamsburg también es conocido por sus graffitis
Williamsburg no puede ser más bonito!
Un helado en Van Leeuwen es casi una obligación :)



Coney Island
Esta península al sur de Brooklyn es el lugar perfecto para pasar un día diferente en Nueva York. Se sale de la ruta habitual de un primer viaje a la ciudad pero si tenéis días de sobra, ya habéis acabado con todo lo que hay que ver y hacer en los cinco distritos (aunque eso me parece complicado), o simplemente os apetece pasar un día en la playa, Coney Island es una opción estupenda.

En la zona también encontramos un pequeño parque de entretenimiento con más de 50 atracciones conocido como Luna Park.


Nuestro mapa de Brooklyn




¿Quieres seguir leyendo sobre Nueva York? Vuelve a la guía. ➡


Nueva York barrio a barrio

Viajar a Nueva York siempre lleva consigo una parte de preparativos imprescindible. Y si quieres aprovechar al máximo tu tiempo, es suficiente con organizarte bien y saber todo lo que ver y hacer en Nueva York. 




Nosotros organizamos el viaje por barrios. Es una buena forma de conocer la ciudad sin gastar mucho en transporte: escoges un barrio y te mueves caminando por la zona durante todo el día. A continuación te contamos cómo organizar un viaje a Nueva York barrio a barrio para conocer todos los imprescindibles de la ciudad que nunca duerme.

Dentro de cada post encontrarás qué ver en cada barrio de Nueva York, un mapa con todo señalado y algunas sugerencias gastronómicas en ese barrio. 

Tribeca & Greenwich village
Chinatown & Little italy & Lolita & East Village
Meatpacking district & Chelsea
Midtown Manhattan & Hell's Kitchen
Central Park y el Upper East Side & Uper West Side
Harlem


Y si tienes dudas, déjanos un comentario o mándanos un email :)

Consejos para ahorrar en Nueva York

Siempre que viajamos a grandes ciudades con un importante porcentaje de turismo, nos gusta detectar pequeños trucos para ahorrar dinero, tiempo y para ser un poquito más responsables con el medio ambiente. A veces las tres van de la mano y otras veces no. Ya lo hicimos en París y en Roma, y ahora es el turno de aprender a ahorrar en Nueva York cuando vas de viaje. 

Consejos para ahorrar en Nueva York


Estos son los consejos que a nosotros nos han funcionado, pero nos encantará leer los vuestros en comentarios y así hacer una gran lista de diferentes formas de ahorrar en la gran manzana. 


1. Compra una botella reutilizable
En NYC, comprar botellas de agua es más caro que comprar cualquier otra bebida embotellada. Pero además estarás siendo muy responsable con el medio ambiente. En verano, puede que necesites unas tres botellas de agua al día para soportar el calor. Si estás una semana, consumirás unas 21 botellas  que, en total, te costarán unos 65 dólares. Nosotros estuvimos 12 días y entre los dos ahorramos unas 70 botellas y 210 dólares.

Creedme, vale la pena comprar una botella reutilizable, llevarla una mochilita e ir rellenandola en baños públicos, fuentes o museos.

Aunque es algo que hemos estrenado en NYC, lo vamos a poner en práctica en todos nuestros viajes. Para nosotros es importante ahorrar dinero viajando pero es más importante no generar tanta basura. :) 

2. Entradas combinadas: el City Pass
Si no conoces las diferencias entre el City pass, el NY City pass y el City Pass explorer, te las contamos en este otro post para preparar tu viaje. Nosotros nos decantamos por el primero porque dura más días y era el que nos salía más a cuenta para todo lo que queríamos hacer. Es una buenísima opción para un viaje de una semana para conocer todos los básicos.

¿Lo mejor del city pass? Comprándolo online ahorras aproximadamente un 50% en cada atracción y, como extra, evitarás algunas colas que, en verano con tanto turismo, se agradece. Además puedes subir al Empire State dos veces en el mismo día, por la mañana y por la noche. 

Aprovechando el City Pass en NYC

El City Pass de NYC


3. Evita las propinas
Los camareros de Nueva York tienen buenos sueldos gracias a las propinas, por lo que sentarse en un restaurante garantiza que el importe total de la comida se vea incrementado en mínimo un 15% por la propina. No dejar propina se considera una falta de respeto, por eso nosotros preferimos no llamarlo propina, si no algo como pagar por el cubierto, como pasa en algunos restaurantes en Italia. 

Algunos restaurantes son demasiado buenos para pasar pero si podéis evitarlo, ahorraréis unos 5$ de media en cada comida.

Una muy buena opción para ahorrar es coger uno o dos trozos de pizza. Los hay por 1 o 2$, ¡baratísimo y muy rico!

Una buenísima opción para ahorrar: pedir un "slice" de pizza


4. Alojarse en un apartamento
Aunque a priori puede ser algo más caro, siempre tienes la opción de hacer la compra y solo comer  fuera una vez al día (aunque con la cantidad de sitios ricos que hay en NYC, se hace muy difícil). Nosotros nos alojamos con Nightswapping (¿todavía no sabes lo que es nightswapping? Te lo contamos en video aquí) en un apartamento en el barrio de Brooklyn e hicimos compra para desayunos y cenas. Hacer la compra es algo más caro que en España pero sale a cuenta.

Compara tu mismo: puedes ver las opciones de alojamiento en Nueva York y comparar con Nightswapping. 

Nuestro apartamento con Nightswapping


5. Metro, bicicleta y caminar
Esta vez no nos lanzamos a alquilar una bicicleta en Nueva York con su sistema de bicicletas públicas, el City Bike NY. Normalmente lo probamos en todas las ciudades a las que vamos pero las distancias en Nueva York nos parecieron demasiado grandes para ir en bicicleta. Además, tienen un límite de uso de media hora y, para alguien que no conoce bien la ciudad, nos parecía poco. 

El City Bike NY para un día son 12$. Tienen pases de 3 días por 24$ y pases anuales para neoyorquinos. 

Eso sí, conocimos bien el metro de Nueva York. No lo conoces bien hasta que no te equivocas tres o cuatro veces. Aunque quieras pasear Nueva York, acabarás cogiendo el metro porque hay distancias son inviables a pie. El precio por trayecto son 2,75$ en toda la red de metro, independientemente de a dónde vayas o de dónde vengas. 

Pronto compartiremos en el blog la que para nosotros ha sido la mejor forma de visitar Nueva York: barrio a barrio. Así puedes organizar bien tu visita y pasear la ciudad. 

En el metro de NYC

6. Aprovecha los descuentos en Museos
Algunos museos tienen descuentos o entrada gratis algún día de la semana. ¿lo malo? Que todo el mundo quiere ir ese día a esa hora. 

El MOMA es gratis los viernes de 16h a 20h. Recomendamos visitarlo a partir de las 18h. A primera hora por la tarde las colas dan la vuelta a la manzana y dentro no cabe ni un alfiler. Y lo más importante: no lleves mochila. Todas las mochilas se tienen que dejar obligatoriamente en las taquillas gratuitas de la entrada, y para eso también hay una gran cola los viernes por la tarde. 

El Museo de Historia Natural tiene lo que se conoce como "precio de entrada sugerido". Si vas sin el City Pass u otra entrada combinada, el precio de adulto sugerido es de 22$. Pero este precio es solo una sugerencia, suponemos que se puede entrar gratis en cualquier momento. Ese importe va dirigido a la investigación y el mantenimiento del museo, y casi todo el mundo lo paga. 

En el MET, el sistema de pago es igual al del Museo de Historia Natural. En este caso, el "precio de entrada sugerido" son 25$. 

Tanto el MET como el Museo de Historia Natural están incluidos en el City Pass. 

Los pasillos del Museo de Historia Natural en NYC

Nosotros hemos ahorrado mucho en 12 días en Nueva York y estos son los métodos que mejor nos han funcionado. Y tú, ¿tienes algún consejo que puedas compartir por aquí? ¡nos encantará leerlo en un comentario!