Guía de Miami: qué hacer y qué ver en dos días


Llegamos a Miami por la autovía 95 en un coche de alquiler. Se ven barrios residenciales rodeados de vegetación, largas avenidas plagadas de lujosos coches y altos rascacielos en el centro y costa. Es una gran ciudad (más de 5 millones de habitantes) situada al sur del estado de Florida.
Guía para recorrer Miami en 2 días
















Tiene una fuerte presencia hispana, ya que islas como Cuba se encuentran muy cerca. Nos llama la atención que todo está muy limpio y que hay mucho ambiente en la calle.


¿Qué ver en Miami?


Nuestra primera parada es la isla de Miami Beach, donde tenemos el alojamiento contratado. Comunicada con la península por varios puentes es, sin duda, el lugar con más movimiento y oferta de servicios para los que visitamos la ciudad por primera vez.

Tiene una enorme playa de unas 10 millas (16 km.) que dan para mucho, no sentimos agobio de gente en ningún momento. La orientación es completamente este, con lo que podemos disfrutar de bonitos amaneceres y tomar el sol mirando directamente al mar.

Las casetas de vigilancia están pintadas de colores y se han convertido en todo un icono de este lugar. El agua es trasparente y la playa está bastante limpia, aunque cuando sube la marea el mar arrastra todo tipo de residuos. Nos hemos encontrado plásticos en el agua y bajo la arena, incluso algún trozo de cristal, así que ¡cuidado! La arena pincha un poco y el agua está templada con algas en muchas zonas.

Playa de Miami Beach

Una de las muchas casetas de los vigilantes de la playa

Una vez salimos de la playa nos encontramos con un paseo marítimo muy chulo rodeado de palmeras, zonas verdes, duchas e incluso gimnasios urbanos. Las pesas duermen en la calle y no pasa nada. Es un sitio perfecto para tomarse un take-away o simplemente pasear.

Justo enfrente se encuentra una de las calles más sonadas de la isla, Ocean Drive. Está formada por una gran hilera de hoteles y edificios de estilo Art Decó construidos a mediados del siglo XX, todos con terrazas y restaurantes, como no, con mucho ambiente día y noche los 365 días del año. Los cocktails jumbo en copas de margarita son los que más triunfan.

Hotel en Ocean Dr
Hotel en Ocean Dr

Paralelas a Ocean Dr y unas calles más adentro le siguen Collins Ave y Washington Ave, dos grandes avenidas con más hoteles, tiendas, licor stores, tattoo studios, etc. Tenerlas bien controladas nos ayuda mucho a la hora de orientarnos por la zona.

Aquí es donde probamos las míticas hamburguesas de Five Guys y los helados de Gelato-go con muy buena nota. Nos ha gustado también Lincoln Rd, entre la 16 y la 17, una calle peatonal con restaurantes y tiendas a ambos lados que cierran tarde, sobre las 11pm y no descansan nunca, ni siquiera en año nuevo. Hacemos una parada obligatoria en la trendy tienda de moda Urban Outfitters y en la escondida Books&Books.

Cena en Five Guys
Helado de chocolate y fresa de Gelato-Go

La siguiente parada es Little Havana, un barrio situado al lado de el centro de Miami en el que se respira aire traído de Cuba. Su calle más popular es la calle ocho (la octava, SW 8thSt) y está repleta de establecimientos regentados por cubanos como restaurantes, zumerías, casas de puros, salas de fiesta, peluquerías, fruterías y muchos más.

Nos llama la atención un parque esquinado donde los locales van a jugar a juegos de mesa como dominó, cartas o ajedrez. Y nosotros no quisimos perdernos la experiencia de echar una partida con ellos.

La acera contiene un Paseo de la fama propio con varios artistas latinoamericanos, entre los que encontramos a Thalia y a la grandiosa Celia Cruz.

Figuras de gallos en la calle ocho
Interior del café-museo CubaOcho en la calle ocho

Recomendamos probar algún zumo, el sandwich cubano y el café. Nosotros nos tomamos algo en el que nos pareció el sitio más auténtico de la zona: la frutería Los Pinareños. Es un local regentado por una familia inmigrante de Pinar del Río que no tiene ventanas, ni puertas ni aire acondicionado, donde las cañas de azúcar no cesan de pasar y preparan todo tipo de zumos. Probamos el Mojito sin alcohol, hecho a base de guarapo, piña y menta. Para la comida nos recomiendan ir al Pub el Exquisito, donde tienen sandwiches cubanos además de platos del día muy baratos.

Entrada a la frutería 'Los Pinareños'. Mojito sin alcohol.

Sandwich cubano

Nos desplazamos al barrio de Wynwood a pesar de ser la zona cero de infección de Zika por picadura de mosquito. Es una especie de polígono industrial en el que la mayor parte de locales son galerías de arte cuyas fachadas están todas graffiteadas. Tras caminar un rato nos encontramos con el un parque llamado Wynwood Walls, es como un museo al aire libre en el que en vez de ver cuadros, ves paredes con graffitis.

Foto con los graffitis en el barrio de Wynwood

Foto con los graffitis en el barrio de Wynwood

Foto con los graffitis en el barrio de Wynwood

Vamos a conocer la zona de Bayside, la cual está justo encima de Downtown. La avenida principal se llama Biscayne Blvd y entre otras cosas interesantes, destaca Bayfront Park y Bayside Marketplace. El primero es un tranquilo parque con vistas a las islas, entre ellas Miami Beach, y el segundo es un complejo con un montón de restaurantes y tiendas, que tiene mucha afluencia durante todo el día.

Galería de tiendas en Bayside Marketplace

Nos pica la curiosidad y nos damos una vuelta por Design district, un área dedicado al arte y a las tiendas de lujo. Es una zona perfecta para ir de compras con la cartera bien llena de billetes, así que si no es el caso, mejor vete a Lincoln Rd donde todo es más asequible.

Aunque no lo parezca, la esfera gigante es la entrada al parking

Por último y para acabar tu visita a Miami, un buen sitio para ver la puesta de sol es desde el parque South Pointe Park, situado en la parte más al sur de Miami Beach.

Captura del atardecer desde South Pointe

¿Cómo llegar a Miami?


Podemos alcanzar Miami por tierra, mar y aire. Si es en avión, hay dos aeropuertos: Miami International (al este, 15 minutos del centro) o Fort Lauderdale (al norte, 40 minutos del centro). En el plano terrestre creemos que lo mejor es alquilar un coche, cuyo precio parte de los 40$/día y la gasolina es muy barata, saliendo el litro a unos 0,53$. Hay pocos autobuses públicos y las furgonetas privadas suelen ser bastante más caras.

Alquilamos un coche para llegar a Miami

¿Dónde alojarse en Miami?


Como ya hemos mencionado, los hoteles abundan en las avenidas más próximas a la playa y la oferta es muy amplia y también bastante cara. Por eso en nuestro viaje nos hemos decantado por buscar un apartamento a través de la plataforma HundredRooms. Ya sabéis que cuando los hoteles son muy caros, un apartamento es una buena opción porque te permite cocinar y ahorrar algo de dinero en comidas en restaurantes.

Este comparador te encuentra habitación por internet realizando búsquedas en los principales portales de alojamiento de la red. Era la primera vez que lo probábamos y conseguimos un apartamento a tan solo dos calles de la playa. Perfecto para unas vacaciones en Miami beach. 


¿Cómo moverse por Miami?


La opción que hemos utilizado desde el primer momento ha sido transporte privado con Uber y Lyft, las cuales son completamente legales desde hace unos meses en la ciudad. Lyft es una aplicación creada por Uber con ofertas y descuentos especiales. En ambas aplicaciones el tiempo de espera es muy corto y el servicio es muy bueno.

Además, con las modalidades UberPool y LyftLine con las que puedes compartir el coche durante el tramo, nos hemos movido por unos 3$/persona entre los diferentes barrios. Por si eso fuera poco, también recibes dinero para gastar cuando te invitan a descargar las aplicaciones y cuando invitas tú a tus amigos, por lo que puedes moverte prácticamente gratis por la ciudad.

En países como Estados Unidos donde todo el mundo tiene coche propio, el transporte público tiende a descuidarse y el sector del taxi no se ha modernizado, opciones como Uber acaban teniendo el monopolio de la movilidad en las ciudades.

A nosotros nos regalaron 50$ en Lyft y ahora te los regalo yo a ti con este código para que que te descargues la app. Y si te descargas Uber a través de este enlace, también tendrás 20$.


Consejos


- Cuidado con el pago con tarjeta: os recomendamos que siempre que hagáis un pago con tarjeta, estéis vosotros delante. En algunos establecimientos, como por ejemplo bares o restaurantes, no tienen datáfono móvil (el aparatito para pasar la tarjeta) y puede que te pidan la tarjeta para pasarla ellos dentro. Aunque puede parecer una tontería, puedes tener un despiste como nosotros y que te hagan una copia de la tarjeta como nos ha pasado a nosotros. Por suerte, al ser de crédito, el banco nos la ha bloqueado y todo ha salido bien, pero alguien se ha hartado a hacer compras en un supermercado en Miami.

Eso sí, hemos sabido que es una práctica habitual en Miami, así que nunca está de más ser precavido :)


Guía para recorrer Brooklyn, en Nueva York

El barrio de Brooklyn es "home for everyone from everywhere" (hogar para todos vengan de donde vengan) o así lo predica la señal que da la bienvenida a este distrito neoyorkino. Y la verdad es que paseando sus calles y alojándose a este lado del río uno se siente como en casa.

Guía de Brooklyn, Nueva york


Brooklyn se encuentra en el extremo oeste de Long Island y empezó a formar parte de la ciudad de Nueva York en 1898 pero no hay más que pasear sus calles para darse cuenta de que mantiene una fuerte identidad.

Si nos alejamos de las zonas más turísticas comprobaremos que hay más Brooklyn después de DUMBO: zonas residenciales donde la población es mayoritariamente afroamericana, locales regentados por personas de todas las nacionalidades, una lavandería en cada esquina y los famosos delis, esos pequeños establecimientos que tienen un poco de todo y que recuerdan al "badulake" de Apu en Los Simpson. El famoso barrio judío o Williamsburg son también enclaves que llaman mucho la atención.

Repasamos algunos de los imprescindibles del barrio:

Prospect Park
Quizá no entre en tu lista de parques a visitar en Nueva York, pero Prospect Park no tiene nada que envidiarle a cualquier parque de Manhattan y es mucho más tranquilo.

El parque abrió sus puertas en 1867 aún sin haber acabado las obras y, tan solo en el mes de julio, recibió más de 100.000 visitas. Las comunicaciones por tierra en aquel momento no eran las de ahora y fue un impacto muy positivo en la gente que vivía cerca.

En nuestro paso por el parque nos quedamos con las ganas de recorrerlo todo porque se puso a diluviar. Junto a esta zona verde se encuentra el jardín botánico de Brooklyn que también vale mucho la pena. La entrada de adulto cuesta 12$ pero tienen muchos descuentos y días en los que no se paga. 

DUMBO
Down Under Manhattan Bridge Overpass, o lo que es lo mismo, bajo el puente de Manhattan. Este barrio dentro del distrito de Brooklyn fue hasta finales del siglo XIX una zona industrial, pero con la construcción del puente de Brooklyn y el final de esa era, artistas y jóvenes granjeros se trasladaron a esta zona en busca de viviendas espaciosas y económicas.

El término económico en esta zona ya no existe porque a finales del siglo XX DUMBO se puso tan de moda que los precios se dispararon.

Lo mejor es pasear esta zona e ir descubriendo poco a poco sus secretos: el Jane's Carrusel, que data de 1922, la típica foto del puente de Manhattan sacada desde Washington Street o Main Street Park, uno de nuestros lugares favoritos en Nueva York. Para mi gusto, la mejor puesta de sol de la ciudad. El sol poniéndose por detrás de todo el skyline y el puente de Brooklyn es una estampa que no se olvida. 

Consejo: Coge algo de comer en cualquiera de los restaurantes cercanos a DUMBO y prepara un picnic para la puesta de sol. ¡No hay mejor plan!

En esta zona recomiendan comer o cenar en Grimaldi's o Julianna's, dos pizzerías conocidísimas que siempre tienen una larga cola. Nosotros no llegamos a probarlas. Muy cerca también se encuentra la Brooklyn Ice-cream factory, otra heladería muy conocida.

El puente de Manhattan desde la Calle Washington 
La puesta de sol sobre el skyline de Manhattan


Brooklyn Bridge 
Probablemente el puente más conocido de Nueva York porque aparece en numerosas fotografías de la ciudad y todo el mundo quiere la suya propia, por eso siempre está lleno a rebosar de turistas.
Es un emblema de Nueva York porque cuando finalizó su construcción en 1883 era el puente colgante más grande del mundo y el primero suspendido mediante cables de acero.

De un lado a otro son casi dos kilómetros que te recomendamos que recorras pronto por la mañana para evitar las aglomeraciones. Eso sí, nosotros lo hicimos en hora punta y conseguimos que en la foto no se viera nadie! :D

Casi casi no parece que haya nadie en el puente :D


Barrio judío y el puente de Williamsburg
Cuando el puente de Williamsburg se construyó, gran parte de la comunidad judía ultraortodoxa Satmar se trasladó al barrio de Williamsburg, en Brooklyn. Entre sus creencias se encuentra el rechazo al cambio, algo curioso teniendo en cuenta que se encuentran en una ciudad en constante evolución, rodeados de hipsters y cazadores de tendencias.

Pasearse por el barrio judío es como un viaje al pasado, donde la comunidad se ha aferrado a sus tradiciones. Nosotros lo conocimos en el Tour de los contrastes y aunque creo que es una buena experiencia descubrir algo tan particular en una ciudad y aprender un poco sobre sus costumbres y religión, a veces tienes la sensación de aterrizar en un lugar donde no eres bienvenido. Por eso recomiendo que si os apetece conocer este barrio, lo hagáis dando un paseo, sin cámara en mano y habiendo leído sobre ellos antes.

Los sábados es el Sabbath, su día festivo, así que no trabajan y todo está cerrado, pero podrás ver cómo utilizan una vestimenta distinta a la del día a día. Algo que nos llamó especialmente la atención es que prácticamente todas las mujeres van acompañadas de un carrito de bebé, un reflejo del objetivo principal del matrimonio: procrear.

En cuanto al puente de Williamsburg, si tienes la oportunidad, crúzalo, es mucho más tranquilo que el de Brooklyn.

Cruzando el puente de Williamsburg

Williamsburg
Este barrio dentro del distrito de Brooklyn es lo que hoy conoceríamos como lo más hipster de Nueva York: galerías de arte, tiendas con ropa de segunda mano, pequeñas librerías, impresionantes graffitis en las paredes, mercadillos callejeros, etc. 

Es imprescindible darse un paseo tranquilamente por Bedford Street, el eje de este barrio y callejear un rato, descubrir las pequeñas tiendecitas que esconde, etc. Es un barrio tranquilo donde además podrás probar las pizzas de Two boots pizza (están por toda la ciudad) y los helados de Odd Fellows o Wan Leeuwen. Solo por estas heladerías ya vale la pena darse un paseo por Williamsburg :D


Mercadillo de segunda mano en la calle
Williamsburg también es conocido por sus graffitis
Williamsburg no puede ser más bonito!
Un helado en Van Leeuwen es casi una obligación :)



Coney Island
Esta península al sur de Brooklyn es el lugar perfecto para pasar un día diferente en Nueva York. Se sale de la ruta habitual de un primer viaje a la ciudad pero si tenéis días de sobra, ya habéis acabado con todo lo que hay que ver y hacer en los cinco distritos (aunque eso me parece complicado), o simplemente os apetece pasar un día en la playa, Coney Island es una opción estupenda.

En la zona también encontramos un pequeño parque de entretenimiento con más de 50 atracciones conocido como Luna Park.


Nuestro mapa de Brooklyn




¿Quieres seguir leyendo sobre Nueva York? Vuelve a la guía. ➡


Nueva York barrio a barrio

Viajar a Nueva York siempre lleva consigo una parte de preparativos imprescindible. Y si quieres aprovechar al máximo tu tiempo, es suficiente con organizarte bien y saber todo lo que ver y hacer en Nueva York. 




Nosotros organizamos el viaje por barrios. Es una buena forma de conocer la ciudad sin gastar mucho en transporte: escoges un barrio y te mueves caminando por la zona durante todo el día. A continuación te contamos cómo organizar un viaje a Nueva York barrio a barrio para conocer todos los imprescindibles de la ciudad que nunca duerme.

Dentro de cada post encontrarás qué ver en cada barrio de Nueva York, un mapa con todo señalado y algunas sugerencias gastronómicas en ese barrio. 

Lower Manhattan
Tribeca & Greenwich village
Chinatown & Little italy & Lolita & East Village
Meatpacking district & Chelsea
Midtown Manhattan & Hell's Kitchen
Central Park
Upper East Side & Uper West Side
Harlem


Y si tienes dudas, déjanos un comentario o mándanos un email :)

Consejos para ahorrar en Nueva York

Siempre que viajamos a grandes ciudades con un importante porcentaje de turismo, nos gusta detectar pequeños trucos para ahorrar dinero, tiempo y para ser un poquito más responsables con el medio ambiente. A veces las tres van de la mano y otras veces no. Ya lo hicimos en París y en Roma, y ahora es el turno de aprender a ahorrar en Nueva York cuando vas de viaje. 

Consejos para ahorrar en Nueva York


Estos son los consejos que a nosotros nos han funcionado, pero nos encantará leer los vuestros en comentarios y así hacer una gran lista de diferentes formas de ahorrar en la gran manzana. 


1. Compra una botella reutilizable
En NYC, comprar botellas de agua es más caro que comprar cualquier otra bebida embotellada. Pero además estarás siendo muy responsable con el medio ambiente. En verano, puede que necesites unas tres botellas de agua al día para soportar el calor. Si estás una semana, consumirás unas 21 botellas  que, en total, te costarán unos 65 dólares. Nosotros estuvimos 12 días y entre los dos ahorramos unas 70 botellas y 210 dólares.

Creedme, vale la pena comprar una botella reutilizable, llevarla una mochilita e ir rellenandola en baños públicos, fuentes o museos.

Aunque es algo que hemos estrenado en NYC, lo vamos a poner en práctica en todos nuestros viajes. Para nosotros es importante ahorrar dinero viajando pero es más importante no generar tanta basura. :) 

2. Entradas combinadas: el City Pass
Si no conoces las diferencias entre el City pass, el NY City pass y el City Pass explorer, te las contamos en este otro post para preparar tu viaje. Nosotros nos decantamos por el primero porque dura más días y era el que nos salía más a cuenta para todo lo que queríamos hacer. Es una buenísima opción para un viaje de una semana para conocer todos los básicos.

¿Lo mejor del city pass? Comprándolo online ahorras aproximadamente un 50% en cada atracción y, como extra, evitarás algunas colas que, en verano con tanto turismo, se agradece. Además puedes subir al Empire State dos veces en el mismo día, por la mañana y por la noche. 

Aprovechando el City Pass en NYC

El City Pass de NYC


3. Evita las propinas
Los camareros de Nueva York tienen buenos sueldos gracias a las propinas, por lo que sentarse en un restaurante garantiza que el importe total de la comida se vea incrementado en mínimo un 15% por la propina. No dejar propina se considera una falta de respeto, por eso nosotros preferimos no llamarlo propina, si no algo como pagar por el cubierto, como pasa en algunos restaurantes en Italia. 

Algunos restaurantes son demasiado buenos para pasar pero si podéis evitarlo, ahorraréis unos 5$ de media en cada comida.

Una muy buena opción para ahorrar es coger uno o dos trozos de pizza. Los hay por 1 o 2$, ¡baratísimo y muy rico!

Una buenísima opción para ahorrar: pedir un "slice" de pizza


4. Alojarse en un apartamento
Aunque a priori puede ser algo más caro, siempre tienes la opción de hacer la compra y solo comer  fuera una vez al día (aunque con la cantidad de sitios ricos que hay en NYC, se hace muy difícil). Nosotros nos alojamos con Nightswapping (¿todavía no sabes lo que es nightswapping? Te lo contamos en video aquí) en un apartamento en el barrio de Brooklyn e hicimos compra para desayunos y cenas. Hacer la compra es algo más caro que en España pero sale a cuenta.

Compara tu mismo: puedes ver las opciones de alojamiento en Nueva York y comparar con Nightswapping. 

Nuestro apartamento con Nightswapping


5. Metro, bicicleta y caminar
Esta vez no nos lanzamos a alquilar una bicicleta en Nueva York con su sistema de bicicletas públicas, el City Bike NY. Normalmente lo probamos en todas las ciudades a las que vamos pero las distancias en Nueva York nos parecieron demasiado grandes para ir en bicicleta. Además, tienen un límite de uso de media hora y, para alguien que no conoce bien la ciudad, nos parecía poco. 

El City Bike NY para un día son 12$. Tienen pases de 3 días por 24$ y pases anuales para neoyorquinos. 

Eso sí, conocimos bien el metro de Nueva York. No lo conoces bien hasta que no te equivocas tres o cuatro veces. Aunque quieras pasear Nueva York, acabarás cogiendo el metro porque hay distancias son inviables a pie. El precio por trayecto son 2,75$ en toda la red de metro, independientemente de a dónde vayas o de dónde vengas. 

Pronto compartiremos en el blog la que para nosotros ha sido la mejor forma de visitar Nueva York: barrio a barrio. Así puedes organizar bien tu visita y pasear la ciudad. 

En el metro de NYC

6. Aprovecha los descuentos en Museos
Algunos museos tienen descuentos o entrada gratis algún día de la semana. ¿lo malo? Que todo el mundo quiere ir ese día a esa hora. 

El MOMA es gratis los viernes de 16h a 20h. Recomendamos visitarlo a partir de las 18h. A primera hora por la tarde las colas dan la vuelta a la manzana y dentro no cabe ni un alfiler. Y lo más importante: no lleves mochila. Todas las mochilas se tienen que dejar obligatoriamente en las taquillas gratuitas de la entrada, y para eso también hay una gran cola los viernes por la tarde. 

El Museo de Historia Natural tiene lo que se conoce como "precio de entrada sugerido". Si vas sin el City Pass u otra entrada combinada, el precio de adulto sugerido es de 22$. Pero este precio es solo una sugerencia, suponemos que se puede entrar gratis en cualquier momento. Ese importe va dirigido a la investigación y el mantenimiento del museo, y casi todo el mundo lo paga. 

En el MET, el sistema de pago es igual al del Museo de Historia Natural. En este caso, el "precio de entrada sugerido" son 25$. 

Tanto el MET como el Museo de Historia Natural están incluidos en el City Pass. 

Los pasillos del Museo de Historia Natural en NYC

Nosotros hemos ahorrado mucho en 12 días en Nueva York y estos son los métodos que mejor nos han funcionado. Y tú, ¿tienes algún consejo que puedas compartir por aquí? ¡nos encantará leerlo en un comentario!


Punto y a parte

Hoy se acaba una etapa y empieza una nueva completamente. Aunque no lo hago a menudo, a veces me gusta hablar de lo que pasa más allá de los viajes, y el de hoy, es uno de esos post. 

Para mi ya hace dos meses que empezó una aventura emocionante, la de no levantarme a diario para ir a una oficina, poder hacer algo que realmente me hace vibrar, trabajar a mi manera y escoger lo que hago y lo que no. Aún así, siento que hoy realmente empieza lo bueno.

A muchos de vosotros os lo dije en enero: este año van a cambiar muchas cosas. Nos hemos dado cuenta -y aquí hablo en plural porque incluyo a Adrián, el eterno Becario- de que queremos un cambio. 

Dejamos Madrid, la ciudad que nos ha acogido durante dos años y medio. 

El parque del Retiro

El Parque de las siete tetas

mi fachada favorita en Malasaña


Muchas veces, para saber lo que uno quiere tiene que saber primero lo que no quiere. Ahí entras tú, Madrid. Madrid, nos has regalado una etapa muy intensa, pero sobre todo nos has regalado a un montón de gente especial que es por la que más difícil se hace tomar esta decisión. 

Mis primeros 6 meses en la ciudad no fueron tan buenos como los 6 últimos, pero todo cambió gracias a la persona que me dio una oportunidad en el mundo del marketing. Él es el 'culpable' de que me haya topado con un grupo de gente de lo más variopinto y que durante un año y medio ha sido (y es) mi familia madrileña. Él también se encargó de sentarme al lado de una de esas personas especiales a la que hoy puedo llamar amiga. 

Lo mejor de Madrid, su gente. Recuerdo este día especialmente porque al salir de la oficina miré hacia arriba, a un lado y a otro y dije: pasar por aquí ya no me resulta raro o turístico, me resulta familiar. Me sentí 'en casa'. 

Madrid también nos ha regalado a un montón de gente viajera y encantadora en Madrid Travel Bloggers, la asociación de bloggers de viaje de Madrid. Eventos, charlas, campings y cervezas con gente con la que seguiré compartiendo experiencias, eso seguro. ¡Ah! Y probablemente gracias a sus bailes, en Viatges Tuareg no pudieron resistirse a darme el viaje a Madagascar. 

Gran Vía y Calle Alcalá al anochecer

El templo de Debod, otro de mis favoritos


Y os preguntaréis, ¿y por qué os vais?

Nos vamos porque Madrid se había convertido en una vida "fácil": un piso bonito (precioso), un trabajo cómodo, ir al gimnasio un par o tres veces por semana, salir a cenar el viernes, una escapada a la sierra el fin de semana. Y oye, visto así, igual hasta me quedo.

En nuestra primera escapada a la sierra en invierno

Segovia

Pero es que ese piso bonito hay que pagarlo, y para pagarlo hace falta un trabajo que te consume 9horas (mínimo) al día y que te deja sin energía para después hacer algo que te apasione y encima ese trabajo solo te permite viajar un mes en todo el año. Sinceramente, hemos sentido que estábamos viviendo para trabajar. Y aunque a ambos nos gustaban nuestros trabajos, vamos a pausar esa vida y a probar una nueva. No necesitamos tanto para vivir. Y yo solo tengo una cosa clara: quiero que mi vida gire en torno a la palabra VIAJAR. 

Creo firmemente que venir a Madrid ha sido algo MUY bueno. Madrid nos ha estado preparando poco a poco para lo que viene ahora, Madrid ha provocado esta decisión, este cambio de mentalidad. 

El Madreat, un mercado de comida callejera servida en foodtrucks

Las fiestas de Lavapiés

No es un paso fácil porque creemos que todavía vivimos en una sociedad muy tradicional que valora tener un trabajo estable, trabajar toda la vida de lo que has estudiado, tener un piso, un coche, una familia, etc. Y no es que nosotros no lo valoremos, todo lo contrario, nos sentimos muy afortunados de poder escoger lo que queremos hacer de ahora en adelante. Hemos probado esa vida y ahora vamos a probar la otra. A ver cuál nos gusta más :)

Y nos preguntaréis, ¿y a dónde os vais?

De momento, nos vamos de vacaciones a Nueva York y Florida. Luego ya veremos. El mejor plan es que no hay plan, algo así como lo que contaba Claudia sobre los no-planes.


Fly Away. Risas en la Quinta de los Molinos


¡Hasta luego, Madrid!

PD: Esta canción tiene parte de culpa.


Pincha en la imagen para ver el vídeo.